Irreversible

-En pleno festival de Cannes, ee levantaron de sus butacas, a mitad de la pelÃcula, se acercaron a su director y le escupieron- el provocador de esta situación en tal solemne festival fue, ni más ni menos, que Gaspard Noé. Creador de Irreversible (2002), una obra maestra -o no- de la mediocridad, salvajismo y bajos fondos de la existencia humana. Una pelÃcula donde se retrata una repugnante violación que dura ocho largos, cansinos y asquerosos minutos. Una historia del dÃa a dÃa, de lo cotidiano. Movimientos salvajes de cámara que se van calmando a medida que transcurre el tiempo. ‘El tiempo lo destruye todo‘ reza su vago lema. En la sencillez, se desnuda su verdad.
Film polémico por sus dos escenas violentas, crueles, duras, verdaderas. Polémica. Publicidad efÃmera, olvido. La sapiencia de los cinéfilos destripan las intenciones del director. Y es bastante sencillo: refleja la violencia, el sexo y vende ‘Irreversible’ como un bajo golpe a nuestras consciencias. Susceptible a interpretaciones. Que cada cual utilice su propia percepción.
Recomiendo esta pelÃcula a mentes muy abiertas, crÃticas, sin prejucios. Ni te gusta, ni te deja de gustar. Es un retrato más de este sucio mundo, donde nos autoengañamos negando lo que pasa a cada segundo. ¿Sobraba la recreación de tal humillación? Quizás sÃ, quizás no. No lo sé. DecÃdelo por ti mismo/a.







Caprichosa y consentida. Esa soy yo, y en eso me están convirtiendo. Aquel boceto de mujer comienza a ser terminado. La melancolÃa de antaño, se ha convertido en un difuso recuerdo. Estoy embaucada por el deseo, por el anhelo, quizás, por el temible apego. Me considero una mujer afortunada. Voy paso a paso, aunque el cruel tiempo me pisa los talones. Corro por un infinito pasillo, que cada vez se hace más estrecho, y tropiezo con mis propios pies. Con su desafiante guadaña, intenta sellar mi destino. Y cuando procede a sacrificarme, apareces tú y me recoges con tus cálidos brazos…











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Malalua.com | Ylka Tapia