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La tragicomedia del poeta

Domingo, Marzo 21st, 2010

tragicomedia.

(Del lat. tragicomedĭa).

1. f. Obra dramática con rasgos de comedia y de tragedia.

21 de marzo, Día mundial de la poesía.

Conmemorar el acto de escribir poesía es una atípica propuesta, muy propia de la bohemia, así que no iba a dejar pasar la oportunidad de publicar algo al respecto; ya que la poesía fue mi primera incursión en el arte de escribir.

Quizás, como la gran mayoría de los que padecemos sed de literatura, comenzamos a expresar nuestras emociones, a través de rítmicas o arrítmicas palabras, en la pre- adolescencia. Por lo menos, ése fue mi caso. Todavía conservo cuadernos, diarios y agendas repletos de poemas y dibujos, algunos inconclusos, otros cargados de artificios en mi búsqueda de la perfecta sonoridad -de ahí que prefiera la poesía en prosa, los llamados pseudopoemas-.

Igualmente, idolatrábamos a los poetas como Bécquer, cuyas rimas sobre el amor eterno o el desamor saciaban la tragedia con la que opacábamos las ilusiones. A más desaliento, más inspiración. Creíamos que así debía ser la vida de un poeta: una burda tragicomedia; como las obras del Renacimiento que estudiábamos en literatura.

Con la edad y los avatares del destino mudamos las letras a un estilo que va desde lo pueril a lo soez; es decir, tendemos a pendular los temas, jugamos con la trivialidad, con la metafísica o el amor. Pero la palabra sigue siendo hermosa, aunque ingrata, ya que se nutre de nuestro hálito, de todo aquello que seamos capaces de sacrificar por ella.

Y como esto no es un análisis sobre poesía, concluyo el artículo -por no decir “post” (respetando a la RAE)- con el poema que me impresionó a la tierna edad de diez años:

LXXVII
Dices que tienes corazón, y sólo
lo dices porque sientes sus latidos;
eso no es corazón…, es una máquina
que al compás que se mueve hace ruido.

(Rimas. Bécquer, 1868).

¿Cuál es tu poema favorito?

*

Cuadro: Jesús Soler.

***

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Sinfonía de un poeta alicaído

Sábado, Enero 10th, 2009

Las palabras bailan al son de un tenue vals que se esconde entre líneas. La grafía de la melodía es un compendio de emociones y pulsiones de su creador. Lo llaman poeta, pero él se siente como fútil genio, una razón incomprendida.Image Hosted by ImageShack.us

Pocos son los que saben tocar su partitura de palabras, “mi magnum opus*”, afirma. Hombre de carácter huraño, teme morir y pasar al gélido olvido. En las noches, recita con auténtico fervor su melodía, convencido de que sus lánguidos acordes resucitarían a la ánima más mustia de este planeta.

En el último amanecer, las florecientes palabras se marchitaron, perdiendo todo su color. Sentado en su lecho de muerte, las acarició por última vez. Con fúnebre mirada, se despidió de ellas, y con un sombrío hilo de voz dijo: “lamento todo este sufrimiento en vano”. Y se marchó envuelto de una humareda con sabor a metal.

Años después, un literato las rescata del olvido, y las encuaderna en terciopelo bordado con suaves hilos de colores. La melodía resurge y se convierte en sinfonía. Es colocada en la parte más suntuosa de la estantería. Todos la leen, todos la aman. Es perfecta.
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Imagen: “El suicidio” (Monet, 1877)
*Magnus Opus: del latín, significa ‘gran obra’ u obra maestra [...] (Fuente: Wikipedia)